
En el marco de otra semana que no pareció darle respiro al mercado, analizamos cómo impacta la situación geopolítica en los activos y cómo queda parada Argentina. Además, estudiamos el posicionamiento en este contexto para afrontar los próximos meses.
LO QUE MOVIÓ LOS MERCADOS ESTA SEMANA
La Fed dejó más dudas que certezas
La Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener las tasas de interés sin cambios. Hasta ahí, todo en línea con lo esperado. El problema fue lo que dijo Jerome Powell en la conferencia de prensa, al admitir abiertamente que no sabe qué impacto económico puede tener el conflicto internacional en curso.
¿Qué significa esto en la práctica? Que la Fed está paralizada. Por un lado, todos sus miembros ven más inflación en el horizonte. Por el otro, nadie votó por subir la tasa para combatirla, probablemente para no generar un derrumbe en los precios de los activos financieros. La primera posibilidad real de una baja de tasa aparece recién en diciembre.
Un dato llamativo: la Fed apuesta a que la inteligencia artificial va a aumentar la productividad y compensar el efecto inflacionario del conflicto. Muchos analistas ven esa apuesta como demasiado optimista y demasiado rápida.
El dólar recupera su lugar como refugio
En semanas de incertidumbre, los inversores del mundo tienden a buscar seguridad en activos refugio. Y eso fue lo que pasó con la moneda estadounidense: el dólar index (índice que mide la fortaleza del dólar frente a otras monedas) rebotó desde los 96 puntos y se acercó a los 100.
Cuando el dólar sube, el resto de las monedas sufre. El real brasileño cayó, el rublo ruso también, y varias monedas emergentes perdieron valor. Esto genera un efecto en cadena: presión sobre los precios de los commodities, sobre las bolsas y sobre los tipos de cambio de los países vecinos. Para Argentina, que está en plena temporada de liquidación de dólares del agro, este es un punto a vigilar de cerca.
El oro y un giro inesperado
En semanas de crisis, el oro suele subir: es el activo refugio por excelencia, pero esta vez no fue así. El precio cayó cerca de un 8% en pocos días, alejándose de los máximos de USD 5.400 que había alcanzado semanas atrás.
¿Por qué cayó? Hay al menos tres factores. Primero, los llamados margin calls: inversores con posiciones apalancadas que necesitan cerrarlas rápido venden lo que tienen de garantía, y el oro es una garantía muy usada. Segundo, el fortalecimiento del dólar desplazó al oro como activo de refugio. Tercero, existe el temor de que países del Golfo Pérsico, con infraestructura energética dañada por el conflicto, deban vender parte de sus reservas en oro para hacerse de liquidez.
La plata sufrió incluso más que el oro. Por ahora, no hay señales claras de dónde está el piso. A mediano plazo, los fundamentos del oro siguen siendo positivos, pero en el corto plazo, la volatilidad manda.
Argentina se mantuvo firme en el contexto regional
Mientras Brasil caía 5,5% en su índice bursátil, el Merval argentino subió casi 4%, impulsado por el sector energético y los bancos. El peso fue, sorprendentemente, una de las monedas más estables de los mercados emergentes en la semana.
Esto tiene una explicación: el gobierno viene trabajando sobre tres pilares: superávit fiscal, acumulación de reservas y baja de inflación. Estos actúan como amortiguadores frente a los shocks externos. No son una garantía, pero ayudan a que los golpes de afuera lleguen más suavizados.
El dato a seguir en lo local: los bonos CER (que ajustan por inflación) tuvieron su mejor semana en años. El mercado está descontando que la inflación de marzo y abril va a ser más alta de lo esperado, en parte por el conflicto internacional que encarece el petróleo y, con él, la logística y los precios en general.
Para pensar en tu cartera
Quienes están posicionados en pesos desde septiembre/octubre acumularon ganancias muy altas en dólares. Con tasas reales negativas y el dólar barato, puede ser un buen momento para evaluar tomar ganancias y reducir duration.
Sumar algo de cobertura dólar-link tiene sentido no porque se espere un salto brusco del tipo de cambio, sino como precaución ante un escenario de dolarización gradual.
En acciones petroleras como YPF, la visión de mediano plazo sigue siendo positiva, pero en el corto plazo la volatilidad es muy alta. No es momento de entrar apurado.
En resumen: una semana para ser cautos, revisar posiciones y esperar que se despejen algunas incógnitas, principalmente qué pasa con el conflicto internacional y cómo evoluciona la inflación local en las próximas semanas.