Merval: optimismo en palabras, cautela en el dinero

Desde finales del año pasado venimos marcando la necesidad de esperar balances y confirmaciones del cambio de ciclo económico. Enero fue un mes de mucha oscilación intradiaria pero sin dirección clara. La tendencia sigue siendo lateral.

Hay optimismo. Hay informes positivos. Pero todavía no hay flujo contundente.

JP Morgan proyectó un potencial de suba cercano al 50% anual para Banco Galicia y destacó también a Banco Macro y Supervielle. Morgan Stanley revisó CEPU con un escenario base de suba del 45% en dólares. Son señales importantes, pero el mercado todavía necesita validación en resultados.

El primer trimestre —que conoceremos a fines de abril o principios de mayo— podría ser el punto de inflexión. Lo que digan las compañías sobre expectativas futuras será más relevante que los números pasados.

Mientras tanto, el panel líder tiene una característica particular: fuerte peso en energía. Y el reciente repunte del petróleo, impulsado por tensiones geopolíticas, podría transformarse en un catalizador adicional si se sostiene en el tiempo.

Para perfiles agresivos, los niveles actuales empiezan a parecer interesantes en términos de valuación en dólares. Pero es un mercado para pacientes.

Banco Central: compras firmes y dólar en retroceso

Uno de los datos más relevantes del año sigue siendo la dinámica del Banco Central.

Las compras en el mercado cambiario son consistentes. A pesar de pagos de deuda y movimientos en reservas por cuestiones técnicas, la autoridad monetaria mantiene una racha compradora sólida.

El dato llamativo: el dólar viene cayendo en el año cerca de 5%, algo poco habitual en Argentina. Incluso en un trimestre estacionalmente débil para la liquidación del agro, la oferta supera la demanda.

Hay varios factores explicativos:

  • Fuerte caída de importaciones. 
  • Emisiones de obligaciones negociables en dólares que luego se vuelcan al mercado. 
  • Menor demanda privada de cobertura. 

Hoy el tipo de cambio se ubica aproximadamente 12% por debajo del techo de la banda cambiaria, lo que amplía el margen para estrategias de carry trade.

En este contexto seguimos favoreciendo instrumentos en pesos a tasa, especialmente considerando que el segundo trimestre suele ser el de mayor liquidación de divisas. Mientras el dólar permanezca contenido, la ecuación tasa–tipo de cambio continúa siendo favorable.

La acumulación de reservas también impacta en la baja del riesgo país, lo cual indirectamente beneficia a la renta variable.

Tasas: tensión temporal y descubrimiento de equilibrio

La otra variable que se movió con fuerza fue la tasa.

En algunos momentos de la semana la caución llegó a rozar el 50%, reflejando falta puntual de liquidez y necesidades de fondeo de grandes jugadores.

Creemos que se trata de un fenómeno transitorio. No obstante, marca algo importante: el sistema está en proceso de descubrir cuál será la tasa de equilibrio en este nuevo esquema monetario.

El gobierno parece evitar tasas demasiado bajas por períodos prolongados, ya que eso podría incentivar dolarización. El desafío es encontrar un punto donde el rendimiento en pesos sea atractivo sin generar presión cambiaria.

En este entorno, las estrategias deben ser más selectivas. Instrumentos cortos de 30 a 60 días pueden ofrecer buena relación riesgo-retorno mientras el dólar siga estable.

Escenario internacional: petróleo, Fed y debate sobre burbuja

En el plano global, el ultimátum de Donald Trump a Irán reactivó tensiones geopolíticas y provocó una suba en el Brent y el WTI. Un escalamiento en Medio Oriente podría generar un pico en el crudo, aunque por ahora el impacto es acotado.

Para Argentina, un petróleo más firme puede ser positivo dado el peso del sector energético en el Merval.

Por otro lado, el posible nombramiento de Kevin Walsh en la Reserva Federal incrementó la volatilidad y aceleró la rotación sectorial. Se vio salida de las llamadas “magnificent seven” hacia sectores más defensivos y de valor.

¿Estamos ante una burbuja?

Si se comparan las valuaciones actuales con episodios históricos como la burbuja puntocom o la burbuja japonesa, los ratios todavía no lucen extremos. Algunos casos puntuales —como Tesla— presentan valuaciones exigentes, pero el mercado en su conjunto aún no muestra niveles típicos de exuberancia irracional.

La gran incógnita es si la inversión masiva en inteligencia artificial logrará sostener las expectativas de crecimiento. Mientras el desarrollo no genere pérdidas estructurales, las valuaciones podrían normalizarse vía crecimiento de ganancias y no necesariamente vía caída de precios.

También se observa diversificación geográfica: Brasil, Japón y sectores defensivos han captado flujos en las últimas semanas. El acuerdo estratégico entre Estados Unidos y Japón por inversiones superiores a USD 30.000 millones es otro factor a monitorear, especialmente por su posible impacto en tasas largas estadounidenses.

Conclusión

El mercado local atraviesa una etapa de definición.

Tenemos:

  • Banco Central acumulando reservas. 
  • Dólar contenido. 
  • Riesgo país en descenso. 
  • Informes internacionales optimistas sobre bancos y energía. 

Pero aún falta la confirmación de balances para romper la lateralización del Merval.

En el corto plazo, el carry en pesos sigue siendo protagonista.
En el mediano plazo, los resultados corporativos podrían marcar el rumbo definitivo.

Facebook
Twitter
LinkedIn

PORTFOLIO SA | Agente Productor 493 Nº C.N.V. | Todos los derechos reservados | Copyrights 2020 Desarrollado por grupoalegre.ar

ESTA SEMANA

Importante

VIERNES
5
BREAK FINANCIERO
10.00 a 11.00h por zoom
Inscripciones:
https://us06web.zoom.us/webinar/register/WN_A41ojHtASV-bdPLzUsXEeg
ESTA SEMANA

Importante

VIERNES
5
BREAK FINANCIERO
10.00 a 11.00h por zoom
Inscripciones:
https://us06web.zoom.us/webinar/register/WN_A41ojHtASV-bdPLzUsXEeg