Desde la mejora en la calificación de Argentina por parte de Moody’s hasta los cambios que propone el nuevo régimen de Inocencia Fiscal, repasamos los temas que hoy siguen de cerca inversores y empresas. Al final del newsletter también encontrarás las carteras recomendadas por nuestros analistas para este escenario.
Moody’s mejora la calificación de Argentina
La agencia Moody’s elevó la calificación de la deuda soberana argentina de Caa1 a B3 y modificó la perspectiva de estable a positiva. Es un paso relevante porque acerca la evaluación de Moody’s a la de las otras grandes calificadoras internacionales y refleja una mejora en la percepción del riesgo argentino.
La decisión se apoyó en varios factores: la consolidación del superávit fiscal, la desaceleración de la inflación, una mayor estabilidad macroeconómica y el fortalecimiento del frente externo.
Si bien la agencia advirtió que todavía persisten desafíos políticos y económicos, el mensaje fue claro: el riesgo de incumplimiento disminuyó y el mercado comienza a reconocer los avances de los últimos meses.
Inocencia Fiscal
El Gobierno presentó una nueva versión del régimen de Inocencia Fiscal, una iniciativa que busca simplificar la relación entre contribuyentes y el fisco.
Entre las principales modificaciones se destacan la eliminación de los límites de ingresos y patrimonio para acceder al régimen simplificado y una mayor protección para quienes regularicen su situación, limitando las posibilidades de fiscalización sobre períodos anteriores, salvo diferencias significativas.
La iniciativa forma parte de una agenda más amplia orientada a reducir la carga administrativa y generar mayor previsibilidad para empresas y contribuyentes.
El mercado de capitales sigue ganando protagonismo
Mientras mejoran algunas de las variables macroeconómicas, el mercado de capitales continúa consolidándose como una herramienta estratégica para financiar proyectos y optimizar la gestión financiera.
En ese escenario, nuestros analistas siguen observando oportunidades tanto en renta fija en pesos como en bonos soberanos en dólares, priorizando instrumentos que combinan rendimiento, cobertura y un horizonte de inversión de mediano plazo.
