
En medio de un contexto complejo y una semana marcada por la volatilidad, exploramos una mirada alternativa más optimista, basada en las perspectivas de una gestora internacional de fondos.
¿Estamos frente a un posible punto de inflexión? ¿Cómo nos posicionamos? Al final repasamos tres ideas concretas de posicionamiento para las próximas semanas.
¿QUÉ HACER EN UN MERCADO QUE CASTIGA CASI TODO?
El sector energético vuelve al radar
Durante años, el petróleo y las energéticas fueron los grandes olvidados. En 2008 representaban el 14% de los índices bursátiles mundiales; hoy están muy por debajo de eso. Las empresas del sector recortaron inversiones, priorizaron pagar dividendos y redujeron deuda. El resultado: menos exploración, menos pozos nuevos y reservas que pasaron de 14-15 años de vida útil a apenas 7-10 años.
A eso se suma un cambio de fondo: los centros de datos de inteligencia artificial disparan la demanda de electricidad a un ritmo del 2-3% anual en Estados Unidos. Las proyecciones para 2040 muestran una brecha importante entre lo que se va a demandar y lo que se puede producir. En ese contexto, el sector energético empieza a lucir como una oportunidad de mediano plazo, especialmente en empresas como Petrobras y YPF.
Schroders es optimista. Nosotros, más cautos
La gestora internacional Schroders publicó sus perspectivas para marzo-abril con un tono bastante positivo. Siguen viendo potencial en renta variable (especialmente las “7 magníficas”) porque los balances de estas empresas siguen siendo sólidos y muchas presentaron resultados por encima de las expectativas.
También ven oportunidades en mercados emergentes de Asia (especialmente Corea, Japón e India) y en bonos en moneda local de emergentes, algo que aplica directamente a Argentina, donde los bonos CER tuvieron una performance impresionante este año. En materias primas, en cambio, son más neutrales: creen que buena parte de la suba del petróleo ya está descontada en los precios.
Nuestra lectura es algo más conservadora: la Fed sigue paralizada, la inflación americana puede acercarse al 4% anual, y eso implica que todos los activos deberían repricearse.
¿Qué pasa en años de estanflación?
Un dato que Schroders aportó y que vale destacar: históricamente, en períodos de estanflación (inflación alta con bajo crecimiento), los sectores que mejor se comportan son servicios públicos, energía, consumo masivo y salud. Los que peor lo pasan: consumo discrecional (bienes superfluos), tecnología y sector financiero. Este año está siguiendo ese patrón casi de manual.
Otro dato relevante: según este análisis, el rendimiento futuro de una acción no depende de cuánto cayó antes, sino de los fundamentos del sector y la empresa. Y tampoco depende tanto de que la Fed baje tasas, lo que sería una buena noticia en un escenario donde esa baja se aleja cada vez más.
3 IDEAS DE POSICIONAMIENTO PARA LAS PRÓXIMAS SEMANAS
- El sector energético aparece como la oportunidad de mediano plazo más clara: empresas relegadas, con disciplina financiera, dividendos atractivos y viento de cola por la demanda de IA y la seguridad energética. Para quienes piensan en un horizonte de inversión de 2-3 años.
- En pesos, los bonos CER cortos siguen siendo interesantes aunque ya no están tan baratos. Con tasas reales negativas y presiones inflacionarias que se extienden, mantener algo de cobertura tiene sentido. Una dolarización lenta y gradual también aplica para quienes quieren proteger capital.
- Los bonos soberanos en dólares empiezan a quedar rezagados frente a los instrumentos en pesos. Para perfiles más agresivos, empieza a verse una oportunidad de arbitraje, aunque requiere paciencia y horizonte de mediano plazo.